Con el nuevo modelo Heritage Black Bay 41, Tudor se mantiene fiel a la esencia de sus relojes de submarinismo creados en la década de los 50, pero se introduce a un terreno más formal con un diseño que abarca la elegancia y el espíritu deportivo, en una caja media más fina y dimensiones reducidas a 41 milímetros de diámetro.

Elementos como las agujas tipo snowflake y la corona robusta, se mantienen como un guiño a la primera generación de la familia Black Bay. Por otro lado, la esfera y el cristal de zafiro, se han tornado planos en esta versión de Tudor, al contrario del disco y cristal tipo domo de sus antecesores. Además, esta nueva referencia del Black Bay presume un disco brillante gracias a su trabajo de laqueado y un bisel pulido fijo.

Para dejar en claro el nuevo aspecto formal del Tudor Black Bay 41, el guardatiempos se entrega con una brazalete de acero inoxidable o con una correa de piel. Además, una correa complementaria de tejido Jacquard camuflado, se entrega con el Tudor para quienes deseen tener la opción de un look más atrevido y deportivo.

Aparte de su atractiva apariencia, el Tudor Black Bay 41 sorprende por sus habilidades técnicas, con un movimiento mecánico de cuerda automática, Calibre 2824, con reserva de marcha de aproximadamente 38 horas. Su caja de 41 milímetros de acero, es totalmente hermética en hasta 150 metros de profundidad.