El próximo 20 de julio se cumplirá medio siglo desde que la humanidad dio sus primeros pasos en la Luna, cuando el astronauta Neil Armstrong aterrizó a bordo de la nave Apolo 11 con el Speedmaster de Omega en su muñeca.

“Houston, aquí base Tranquilidad. El Águila ha alunizado”, “Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”, aseguró Armstrong a su base.

Así, en 1969, la casa relojera celebró el histórico evento fabricando mil 14 piezas de su modelo Speedmaster BA145.022 de las cuales regaló un ejemplar al presidente Richard M. Nixon, al vicepresidente Spiro Agnew y a los astronautas que completaron la misión: Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins.

Edición limitada 2019

Este año, OMEGA conmemora el legado de la misión espacial con el lanzamiento del Speedmaster Apollo 11 50th Anniversary Limited Edition.

El cronógrafo de 42 mm de diámetro está fabricado en una nueva y exclusiva aleación de oro de 18 quilates llamada MoonshineTM, con el clásico bisel color burdeos en cerámica y una esfera de oro cepillada verticalmente, con índices horarios de ónice facetado. El cristal es de zafiro resistente al rayado y con tratamiento antirreflejos en ambas caras.

El movimiento del cronógrafo es de tipo manual con reserva de marcha de 50 horas, resistente a campos magnéticos de hasta 15 mil gauss.

Al interior, es impulsado por el calibre Master 3861 de recarga manual. El fondo transparente de la caja permite observar el movimiento al interior del reloj rodeado por la leyenda “1969-2019”, «Apollo 11 – 50 aniversario» y «La primera observación de la luna».

Al igual que el clásico modelo de 1969, el empaque de edición limitada hace referencia en su diseño a la superficie lunar, aunque esta vez aprovecha la tecnología con la impresión 3D para imitar un cráter distinto para cada caja, por lo que cada una será especial.

Los mil 14 ejemplares fabricados en esta versión conmemorativa estarán disponibles en julio de 2019 con un costo aproximado de $649 mil 600 pesos.

Omega en el espacio

La relación de Omega con el espacio se remonta a 1962 cuando el astronauta Walter Schirra, orbitó la tierra como parte de la misión Mercury-Atlas 8 usando el Speedmaster CK2998, lo que lo convirtió en el primer reloj en llegar al espacio.

Dos años más tarde, la casa relojera de origen suizo, se convirtió en la marca oficial de la NASA cuando su modelo Omega Speedmaster superó las pruebas de cambios térmicos, choque, vacíos, entre otras cualidades necesarias durante las misiones espaciales.