En el pasado SIHH 2019, Laurent Ferrier presentó una nueva familia de relojes inspirada en el famoso puente Passerelle de l’Ile de la ciudad de Ginebra, se trata de los modelos Bridge One, que destacan por su diseño atemporal, cajas rectangulares y por incorporar un nuevo calibre desarrollado por la firma.

Su caja de 22.20 x 30 milímetros de diámetro está realizada en acero inoxidable, cabe destacar la forma de sus asas que confieren comodidad a la muñeca y aportan elegancia a la referencia. La corona se presenta estriada en forma de bola para optimizar el agarre, una característica inherente de Laurent Ferrier.

Emitido en dos versiones que se identifican por su disco blanco con esmalte Grand Feu, índices delgados y números romanos a las 12 y 6 horas. La otra versión cuenta con una esfera gris pizarra granulada, pequeño segundero a las 6 horas y número romano a las 12 en punto. Ambas referencias incorporan agujas tipo assegai para horas y minutos.

En su interior vibra el calibre LF107.01 a 21.600 oscilaciones por hora, este movimiento de remonte manual otorga una generosa reserva de energía de hasta 80 horas. Los acabados de este mecanismo se pueden apreciar por el reverso de su caja, la cual ofrece una hermeticidad de hasta 30 metros.

Esta creación de Laurent Ferrier se abraza a la muñeca con una correa Honey Timberlandleather para el modelo de dial gris pizarra y con una correa Honey Alligator para la referencia de esfera blanca. Ambas con forro de alcantara y hebilla o cierre desplegable de doble hoja.