Y no sólo eso, se trata también del primer tourbillon volante de la Manufactura, integrado de forma exclusiva en esta colección nacida en 2002. Presentado como parte de las novedades de la marca en el Salón Internacional de Alta Relojería (SIAR) México 2018, el Royal Oak Concept Flying Tourbillon se erige como la perfecta hibridación entre alta relojería y alta joyería.

Con dimensiones de 38.5 milímetros de diámetro, la pieza combina su ligera robustez con la elegancia de los diamantes y el magnífico espectáculo que supone su novel complicación, el tourbillon volante. De carácter versátil, el nuevo Royal Oak Concept presume un engaste invisible en su caja de oro de 18 quilates, con diamantes talla brillante o baguette.

En la esfera, también de oro blanco, Audemars Piguet se encargó de plasmar el misterioso invierno de su hogar, el Vallée de Joux, en un conjunto de piedra facetada en carámbanos y decoraciones lacadas en blanco que juegan con el resto de las superficies satinadas y pulidas en los puentes y ángulos del movimiento.

El Royal Oak Concept Flying Tourbillon debe su precisión y desempeño al calibre 2951 de manufactura propia, de cuerda manual y reserva de marcha mínima garantizada de 3 días. La caja, hermética hasta 20 metros de profundidad, se adapta a la muñeca mediante una correa de piel de aligátor color blanco con hebilla desplegable AP, también de oro blanco de 18 quilates y con engaste de diamantes.

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