Para consentir a los amantes de la relojería en México, Montblanc presentó en la 11ª edición del Salón Internacional de Alta Relojería (SIAR) un nuevo modelo 1858 (año de fundación de su Manufactura) inspirado en la estética vintage de los primeros cronógrafos de 1930, creados cuando la Manufactura aún portaba el nombre Minerva.

Los guiños al pasado están materializados, para comenzar, en la caja de forma clásica creada a partir de bronce. Como saben, el bronce es conocido por desarrollar una pátina única al compartir las horas con su nuevo usuario. Lo anterior significa una nueva y única tonalidad, 100% característica de la estética vintage.

A tono con el bronce de su caja de 44 milímetros, un disco de tono salmón con acabado de rayos de sol sirve como el lienzo perfecto para numerales clásicos, el logo original de Montblanc de 1930, además de manecillas tipo catedral luminiscentes. Un verdadero homenaje a los primeros modelos creados en la Manufactura Minerva.

Como sus apellidos lo dicen, este Montblanc cuenta con la función de cronógrafo, la función que le dio todo su reconocimiento a Minerva desde su fundación en 1858. Es así que el  calibre de este guardatiempos, el M16.29, está inspirado en el calibre Minerva original 17.29 de los relojes de bolsillo de la época. El M16.29 es un movimiento cronógrafo monopulsador de carga manual, decorado con motivos clásicos Côtes de Genève en oro rosa, certificado en todas las pruebas del Montblanc Laboratory Test 500.

Esta edición limitada a 100 piezas, se presenta con una correa de piel de caimán color coñac envejecida y elaborada por los artesanos peleteros de Montblanc en Florencia, Italia. Ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 50 horas y es hermético en hasta 30 metros de profundidad.