Otra de las fascinantes piezas de Greubel Forsey que tuvimos la oportunidad de conocer en la pasada edición del Salón Internacional de Alta Relojería (SIAR) México 2017 fue la Quantième Perpétuel à Équation, protagonizado por el séptimo invento horológico de esta dupla, la Computeur Mécanique.

Se trata de un “cerebro mecánico” integrado al movimiento, programado para mostrar al usuario las estaciones del año y sus equinoccios y solsticios, la ecuación del tiempo, la fecha, el día, el mes y el año en cuatro dígitos, de manera perpetua.

 

 

La Computeur Mécanique está acompañada por un tourbillon asimétrico y se compone de 25 partes codificadas dispuestas en secciones móviles cíclicas que de manera preprogramada arrojan toda la información anterior. Entre las indicaciones más complejas del Quantième Perpétuel à Équation de Greubel Forsey está la ecuación del tiempo, que mide la diferencia entre el tiempo solar (que varía en longitud dependiendo de la posición de la tierra)  y el tiempo medio convenido de 24 horas. Esta indicación es visible en la parte posterior, a través de dos discos de cristal de zafiro.

Precisamente a través del fondo de cristal de zafiro, podemos contemplar el movimiento, Manufactura Greubel Forsey, con acabados granulados y cepillados, vibrando a 21,600 bph. Sus dos barriles superpuestos nos garantizan la reserva de marcha de 72 horas.

Esta maravilla de la relojería mecánica se rodea de una caja de 43.5 milímetros de oro blanco con esfera de antracita. En ésta, puede consultarse las reserva de marcha a las 2 horas; día, fecha y mes, a las 5; un disco de 24 horas a las 7 y una vista del tourbillon inclinado a las 10 horas.