Y como todo proyecto en el que se embarca este innovadora dupla compuesta por Robert Greubel y Stephen Forsey, sí, fue todo un éxito en la 11ª edición del Salón Internacional de Alta Relojería (SIAR) México 2017.

Después de conquistar la técnica en otra de las complicaciones más queridas en la Alta Relojería, el tourbillon, Greubel Forsey se adentra al universo de la sonería con una edición que ha tomado once años de investigación y desarrollo; con dos patentes registradas y, lo más importante, un sonido puro, cristalino, sin comparaciones.

Bautizada como Greubel Forsey Grande Sonnerie, esta edición de 935 piezas reúne once funciones de seguridad, ergonomía absoluta, un tourbillon de 24 segundos y una reserva de sonería con más de 20 horas de funcionamiento en modo Grande Sonnerie.

A pesar de las complicaciones que alberga este nuevo Greubel Forsey, el disco se nos presenta armonioso, mostrando en la parte superior -y como rara vez se ve en modelos de sonería- los elementos sonoros de este Grande Sonnerie entre las horas 10 y 11. Del otro lado (entre 1 y 3) está el indicador de reserva de marcha de esta complicación.

En este Greubel Forsey conviven dos mecanismos distintos: el principal, de carga mecánica con 72 horas de reserva de marcha, y el de la sonería de carga automática con la reserva de 20 horas. Su caja de titanio, de acústica perfeccionada, alberga los tres modos de sonería: horas y cuartos de hora, sólo horas y en modo silencioso.