El clásico femenino de Rolex, nacido a finales de la década de 1950, con nuevos materiales como el acero 904L y Rolesor blanco (combinación de acero 904L y oro blanco de 18 quilates) constituye el regalo perfecto para la mujer más importante de nuestras vidas. La perfección de su mecánica y el elegante y funcional diseño que da vida al Oyster Perpetual Lady-Datejust 28, hacen que hasta la mujer más exigente se enamore perdidamente de esta pieza.

Como miembro de la familia Oyster Perpetual, el Lady-Datejust 28 cuenta con una caja de 28 milímetros totalmente hermética en hasta 100 metros de profundidad. La detallada construcción de ésta, hace que sólo los relojeros de Rolex puedan acceder al movimiento de la pieza, que además, se trata de un calibre 2236 de nueva generación con la certificación de Cronómetro Superlativo (precisión de -2/+2 segundos al día) redefinida por Rolex en el año 2015.

Ahondando en el corazón mecánico del Lady-Datejust 28, su calibre de cuerda automática con reserva de marcha de aproximadamente 55 horas, introduce una espiral Syloxi de silicio, insensible a los campos magnéticos, a las variaciones de temperatura y al choque. Una más de las patentes de Rolex para asegurar una precisión y rendimiento excepcionales.

Su diseño femenino y súper cómodo, se complementa con dos opciones de brazalete: Oyster o Jubilé. Éste último está provisto de un cierre invisible Crownclasp que se abre mediante una corona Rolex articulada. El brazalete Oyster, por su parte, cuenta con un cierre desplegable Oysterclasp y la extensión Easylink -patentada por Rolex-, que logra ajustar de manera fácil su longitud en aproximadamente 5 milímetros. Ambas opciones de brazalete están equipados con la nueva sujeción invisible que se integra debajo del bisel y que visualmente ofrece una perfecta continuidad con la caja.

El Lady-Datejust 28 de Rolex, equipado también con cristal de zafiro y un lente Cyclops de aumento sobre la ventana de la fecha, puede adquirirse en su versión de Rolesor blanco, con un bisel en oro blanco de 18 quilates, estriado o engastado de diamantes, y con una amplia variedad de esferas.