Hace algunos días tuvimos la oportunidad de conocer la nueva colección True Design de Rado, creada en colaboración con 6 reconocidas personalidades del macrocosmos del diseño. Seis relojes que atrapan de inmediato la atención por sus propuesta estética: contemporánea, creativa y al mismo tiempo súper elegante.

Los Rado True Phospho y True Blaze, nos sorprendieron por sus formas únicas de brillar. Un despliegue de creatividad, extraído de las mentes incansables del estudio de diseño suizo Big-Game y el diseñador estadounidense de interiores Sam Amoia, respectivamente.

 

Rado True Phospho

 

Como es característica de todas las piezas Rado, la caja del nuevo True Phospho está creada en cerámica de alta tecnología color negro mate, de líneas minimalistas y 40 milímetros de diámetro en sus dimensiones. Pero la verdadera sorpresa de esta pieza de Rado y Big-Game aguarda en la esfera, de latón con perforaciones, como reinventando el tradicional esqueletizado de la industria relojera.

Estas perforaciones en la esfera también son usadas para crear increíbles índices luminiscentes, realizados mediante el rellenado de estos mismos orificios con SuperLumiNova y formando figuras geométricas que definitivamente atraen la mirada

El trío de diseñadores que conforma a Big-Game combina la funcionalidad con el diseño minimalista y siempre aporta un elemento sorpresa, algo que armoniza perfectamente con los propios códigos de diseño de Rado.

El nuevo Rado True Phospho es una edición limitada a 1003 piezas, empoderada por un movimiento automático con reserva de marcha de 80 horas. Su caja de cerámica plasma de alta tecnología, es hermética en hasta 50 metros de profundidad y está grabada en la parte trasera con la leyenda “Limited Edition by Big-Game One Out Of 1003”.

 

Rado True Blaze

 

El Rado True Blaze Sam Amoia es una edición limitada a 1,001 piezas llenas de glamour y brillo. Como todos los modelos de la firma, está creado en una caja de cerámica plasma de alta tecnología de 40 milímetros de diámetro, con una esfera deslumbrante cubierta en su totalidad por esquirlas metálicas plateadas. Aún con todo este brillo al frente, el True Blaze se mantiene como una oda al diseño minimalista, característico de los relojes icónicos de Rado.

Detrás de esta pieza está la inspiración de Sam Amoia en la naturaleza y las grandes posibilidades estéticas que ofrece la experimentación de los materiales. En el Rado True Blaze, el encanto de la esfera se consigue mediante un proceso de galvanización que reproduce la estructura cristalina del polvo de diamante.

Al respecto de su creación junto a Rado, Sam Amoia comentó: “Quería crear un reloj sencillo pero innovador. Algo que reflejara mis gustos estéticos y mi filosofía personal de diseño. El resultado es una pieza minimalista e innovadora. No es un diseño que se encuentre dentro del canon clásico de la relojería, sino algo más interesante y especial que, a la vez, destaca por su sencillez y atemporalidad.