Dos discos lunares de color bronce aparecen y desaparecen detrás de una voluminosa nube. El Tonda Métropolitaine Sélène es, por donde se mire, un  reloj de fase lunar convencional, pero con toques distintivos que lo hacen único. Su luna de color rojizo irradia un brillo mágico y se magnifica gracias a su superficie formada por cráteres obtenidos mediante la aplicación de capas sucesivas de transferencias, un proceso complejo dominado por los maestros relojeros de Parmigiani Fleurier

El protagonista de este reloj femenino es la flor de loto, que florece de noche junto a la luna, en el centro de la esfera. Esta flor se crea con diseños de encaje de madreperla de apenas 0.2 mm de grosor, aplicados en dos capas. La primera hoja subyacente está barnizada y luego satinada, mientras que las superficies alternas satinadas y pulidas producen un reflejo cautivador, potenciado por los efectos de profundidad inherentes de las dos capas de madreperla.

En 2017 se agregaron dos colores de línea, un rosa pastel y un sutil azul cielo, a las versiones existentes en azul y blanco Abyss. Los colores de estas dos ediciones especiales se obtienen aplicando un barniz en la parte posterior de la lámina superior de nácar. El bisel, engastado con 72 diamantes de talla brillante y una correa de cuero color blanco perlado, envuelven la muñeca con un textura suntuoso y brillante. Los índices, en oro macizo de 18 quilates, se destacan elegantemente de la esfera.

El movimiento PF318 y su módulo de fase lunar se fabricaron por completo en los talleres de Parmigiani Fleurier. El principio de funcionamiento de la fase lunar se basa en un engranaje movido por la rueda de la hora, que gira a la mitad de la velocidad del engranaje. Esto significa que el engranaje impulsa el disco lunar cada 24 horas a través de una hoja flexible integrada en el centro de su rueda.

Un corrector a las 9 horas permite indexar de forma independiente la luna en relación con el día y la fecha para que coincida con su fase a la ubicación de referencia geográfica. Este dispositivo de corrección de luna cuenta con un sistema de seguridad gracias a la cuchilla, que es flexible para evitar daños irreparables a la marcha en caso de funcionamiento incorrecto.

El movimiento automático PF318 tiene una reserva de marcha de 50 horas y un excelente isocronismo gracias a sus dos cilindros montados en serie que regulan la reserva de potencia. Visible a través de la parte posterior transparente de la caja del reloj, este calibre presume acabados de grano circular, decorado con Côtes de Genève y biselado según los principios clásicos de decoración de la alta relojería.