La Maison Montblanc se complace en presentar dos piezas que expresan en cada componente su herencia Minerva con uno de los diseños más codiciados por los entusiastas de la Alta relojería. Se trata de los nuevos Montblanc TimeWalker Automatic Chronograph 41 mm, dos cronógrafos con esferas panda y panda invertido que refrendan la pasión por el automovilismo de la firma.

Estás piezas se encuentran resguardadas por una caja de acero hermética hasta los 100 metros de profundidad y con un diámetro de 41 milímetros, como su nombre lo indica. Su bisel realizado en cerámica se presenta en tonalidad negra e incorpora una escala taquimétrica en color blanco. Sus funciones de cronógrafo se visualizan a través de dos contadores situados a las 6 y 12 horas, mientras que a las 3 en punto se encuentra una pequeña apertura para el fechador.

El dial se completa con índices y manos recubiertos de Super-LumiNova y aguja segundera central de cronógrafo en tonalidad roja. La referencia 119940, el modelo panda, se identifica por sus subesferas negras con fondo blanco mientras que la referencia 119941 presume contadores blancos sobre fondo negro.

Ambas versiones albergan en su interior el calibre MB 25.07, un movimiento automático con 28.800 oscilaciones por hora. Este mecanismo genera una reserva de marcha de hasta 42 horas y está certificado por el Montblanc Laboratory Test 500. Los Montblanc TimeWalker Automatic Chronograph 41 mm se ofrecen con correas de piel de becerro ataviadas con perforaciones.