• Se trata de un nuevo modelo, sucesor de la versión de platino lanzada un año atrás.

El Richard Lange Jumping Seconds rinde tributo a los relojes para la observación científica y se enfoca en la más pequeña de las tres unidades de medición, los segundos. Esta versión limitada a 100 piezas nos presenta una combinación única de segundos saltantes, fuerza constante, mecanismo de reinicio cero y un disco regulador prominente dentro de la caja de 39.9 milímetros en oro rosa.

En 60 pasos por minuto, la aguja azul de los segundos avanza junto al círculo del regulador del Richard Lange Jumping Seconds. La cadencia se define por una fuerza constante de un segundo que sirve dos propósitos: entrega el impulso para los segundos saltantes y asegura la energía para una reserva de marcha de 42 horas. Una pequeña indicación en la intersección de los tres círculos dice al usuario cuando es tiempo de rebobinar, marcando con rojo la indicación diez horas antes.

La función del escape de fuerza constante puede ser observada a través del cristal de zafiro al reverso de la caja. Esta misma apertura revela cómo este escape recibe energía del muelle cada segundo. Debajo, puede apreciarse también la estrella conectada que controla la secuencia de los segundos saltantes.

Su elegante apariencia está complementada con un correa marrón rojiza de caimán cosida a mano, con hebilla Lange también en oro rosado.