Reservoir es una firma parisina asentada en Suiza para aquellos que buscan piezas que destacan por su creatividad y originalidad. A solo 2 años de su fundación, Reservoir ha logrado un renombre gracias a sus relojes que llaman la atención por su inusual inspiración en instrumentos de medición vintage. Una prueba de ello es su referencia Longbridge British Racing, la cual presume tres complicaciones para indicar la hora con un diseño que nos remite al automovilismo clásico.

Cuenta con una caja de acero inoxidable y acabados satinados con 39 mm de diámetro. Su esfera luce atractiva debido a su tonalidad verde e indicadores blancos que logran un contraste perfecto. Además, ostenta minutero retrógrado que se asemeja a los contadores RPM (revoluciones por minuto) de los carros clásicos.

Las horas se muestran a través de una apertura en dígitos de salto, similar a los medidores de kilometraje. Finalmente, la reserva de marcha, ubicada a las 6 horas, se presume en forma de indicadores de combustible.

En el interior del Longbridge British Racing vibra el calibre ETA 2824-2, un movimiento automático que confiere una reserva de marcha de hasta 37 horas. Se ofrece con una correa de piel en tonalidad negra con cierre desplegable en acero inoxidable en total sintonía con el diseño y su estanqueidad es de 50 metros bajo el agua. El nuevo reloj de Reservoir es una opción atractiva y cautivadora para aquellos que aprecian la tradición del deporte del motor y la alta relojería. Sin duda, el nacimiento de una emblemática pieza.