Su nombre es Floralis Genérica, que  significa “todas las flores” y se trata de una escultura metálica creada en 2002 por el arquitecto argentino Eduardo Catalano. Colocada en la Plaza de las Naciones Unidas, en Recoleta, Argentina, la escultura posee un mecanismo, creado en colaboración con la desaparecida firma aeronáutica Lockheed Martin, que abre y cierra sus pétalos dependiendo de la hora del día.

La imponente estructura de acero y hormigón abría por las mañanas a las 8 horas y cerraba al desaparecer el último rayo de sol, dejando ver un resplandor rojo desde su interior por las noches. Su mecanismo la protegía también de las inclemencias del tiempo (vientos superiores a los 80 km. por hora y lluvias).

La flor supone la apertura de sus pétalos en días especiales del país: 25 de mayo, 21 de septiembre; 25 y 31 de diciembre y reinició su funcionamiento en marzo de 2015 tras una afectación en el mecanismo que la mantiene abierta desde 2009.