Para celebrar los 13 años de estrecha relación con el Festival Internacional de Cine de la Bienal de Venecia, Jaeger-LeCoultre presenta una serie exclusiva de sus legendarios modelos Rendez-Vous, asociada desde su lanzamiento en 2012 con la pasión de décadas de la Manufactura por el Séptimo Arte.

Se trata también de una oda al amor, ensalzando sus etapas de seducción, romance y amor, en tres modelos femeninos del Sonatina limitados cada uno a ocho piezas. En cada una de ellas, el savoir-faire de los artesanos del taller de oficios artísticos de Jaeger-LeCoultre toma el protagonismo, haciendo gala de trabajos como el guilloché, la pintura sobre nácar y el engaste de diamantes.

La tercia de modelos comparte una construcción en oro rosa de 38 milímetros, dotado con distintas complicaciones para las mujeres que viven de manera apasionada el amor. Para comenzar, una estrella ubicada a la hora 2 del disco, recuerda la hora del esperado encuentro mediante un tintineo y una sutil sonería. Para contemplar románticamente el paso del tiempo, el Sonatina Large de Jaeger-LeCoultre también cuenta con la indicación de Día/Noche ubicada a la hora 6 del disco.

En el primer modelo, el Sonatina “Séduction”, Jaeger-LeCoultre representa a los nuevos amantes como dos golondrinas sobrevolando un hermoso campo de lavandas, en pleno coqueteo, como reconociendo cada movimiento el uno del otro. Un cielo nácar guilloché rodea a estas aves, símbolo de la libertad y la felicidad.

Después de la “Séduction” viene el romance, el momento donde no se puede dejar de pensar en el otro, representado por Jaeger-LeCoultre con un martín pescador de plumaje azul y naranja, descansando sobre la rama de una flor de cerezo en degradado de rosa a blanco. El ave, símbolo de paz y prosperidad, conjuga sus simbolismos con los de esta flor que se asocia a los momentos importantes de la vida.

En el último modelo, el Rendez-Vous Sonatina “Amour”, Jaeger-LeCoultre despliega la buena fortuna y el presagio de una unión feliz, representados por dos urracas en degradado de verdes, volando una junto a la otra sobre un campo de peonias, símbolo de la riqueza y el honor.

Estos tres modelos de Jaeger-LeCoultre comparten un calibre 735 hecho a mano, que ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 4o horas. Su caja de oro rosa engastada de diamantes en el bisel, es hermética en hasta 50 metros de profundidad. Se sostiene con un brazalete de piel de caimán, a tono con la combinación de colores en la esfera de cada modelo.