Jaeger-LeCoultre imprime leyendas del arte en su nuevos modelos Reverso Tribute Enamel

Este año, el emblemático modelo reversible de Jaeger-LeCoultre exhibe lo mejor de la artesanía relojera y el arte mundial, con una colección representada por la obra de artistas como Georges Seurat, Xu Beihong y Katsushika Hokusai. Para estas nuevas referencias, los artesanos de la Maison utilizaron técnicas muy representativa de estilos icónicos: puntillismo, pintura de lavado de tinta o impresión de bloque de madera japonés.

Georges Seurat, A Sunday Afternoon en la isla de La Grande Jatte

Obra realizada entre 1884 y 1886, “Una tarde de domingo en la isla de La Grande Jatte” es uno de los ejemplos más bellos de la técnica puntillista creada por Georges Seurat (1859-1891). Representativa del neoimpresionismo francés, esta pintura tomó dos años para completarse, en un lienzo de casi 2 por 3 metros. Para la reducción realizada por Jaeger-LeCoultre se necesitaron más de 70 horas de trabajo más el tiempo de investigación necesitado para obtener el color perfecto.

Reverso Tribute Enamel Xu Beihong

Con esta pieza, Jaeger-LeCoultre explora el arte de la pintura de lavado a tinta para imprimir el trabajo de Xu Beihong (1895-1953), uno de los pintores más reconocidos del siglo XX en China. La pintura original de más de 5 metros de ancho muestra a diez caballos galopando a través de un paisaje natural chino; elemento que representó un reto para los artesanos, tratando de transmitir la fluidez y el movimiento del original.

Katsushika Hokusai, La gran ola de Kanagawa

Aquí la técnica reina fue la de la impresión japonesa de bloques de madera, la técnica predilecta de Hokusai.

En la parte frontal, el cuadrante está delicadamente guilloché con pequeñas ondas, como un eco del dibujo que se encuentra en el reverso. Luego se cubre con un esmalte translúcido, coloreado con un azul tan profundo como el océano representado por La Gran Ola de Kanagawa.

Katsushika Hokusai (1760-1849) fue un artista japonés conocido por su serie de grabado en madera, “Treinta y seis Vistas del Monte Fuji”. Esta serie incluyó “The Great Wave” de Kanagawa, que le dio fama al artista no solo en Japón, sino en el resto del mundo.