El LUXURYLAB GLOBAL se llevó a cabo en la Ciudad de México con el propósito de discutir las tendencias más importantes en el sector de lujo, en el que destaca la industria joyera y de alta relojería.

A pesar de que es evidente que el sector de lujo ha logrado adaptarse a la globalización, el avance en la tecnología y los hábitos de consumo de nuevas generaciones, la industria relojera destaca por mantenerse clásica, lo cual genera incertidumbre sobre su rentabilidad a futuro.

A esto se suma la popularización del smartwatch y la reestructuración de Baselworld y SIHH que después de posicionarse durante años como eventos autónomos, han tenido que pactar una sincronización para facilitar la presencia de marcas y público en un mismo lugar.

Ante la preocupación generalizada con relación a la capacidad de venta en la manufactura Suiza, Carlos Alonso, fundador del Salón Internacional de Alta Relojería, expuso su punto de vista sobre el Futuro de la Industria Relojera durante el  Workshop «The Future of Watch Making«, en el Hotel St. Regis.

Para comprender hacia donde se dirige la manufactura suiza, Carlos Alonso recordó que la Alta Relojería se ha enfrentado a periodos complicados como los conflictos bélicos, recesiones económicas y la popularización de la producción China, por lo que el ecommerce no es la primer crisis que la industria debe resolver.

Durante su intervención, citó datos del estudio de mercado publicado por Morgan Stanley que ofrece datos precisos y actuales sobre la producción de manufactura Suiza.

Luego de analizar el comportamiento del mercado, los factores de decisión de compra y el público al que la alta relojería se mantiene enfocado, Carlos Alonso concluye que debido al valor y aprecio por el ensamblado manual de alta precisión Swiss Made, la industria se mantendrá altamente rentable en el futuro, aunque con algunos cambios.

El futuro de la industria relojera

De un total de 350 marcas registradas en Suiza, sólo 7 acaparan el 80% de la industria, lo que señala que hay una polarización entre marcas de gran reconocimiento como Rolex, Patek Philippe y Bvlgari, las cuales continuarán concentrando un gran porcentaje de ventas, dejando muy poco para aquellas de mediana producción.

El ecommerce buscará acrecentar el margen de consumidores al 4% del total, sin embargo las transacciones por medio de Cadenas Joyeras de alto prestigio como Berger Joyeros, seguirán significando la mayor fuerza de venta (64%) debido a su posibilidad de satisfacer la demanda internacional.

Sobre estos datos, Carlos Alonso declaró que el mensaje de la Industria ante los cambios actuales parece ser de resistencia, debido a que los amantes de la horología se mantiene interesado en un reloj Swiss Made por su calidad y status.

“El reloj es una obra de arte y una joya. Entendiendo eso, podemos entender también que el valor de el objeto no puede devaluarse ni siquiera con las tendencias actuales en otros mercados y tipo de consumidores. No estamos hablando de zapatos ni bolsos”, concluyó Carlos Alonso.