En la industria relojera encontramos gente maravillosa, apasionada, con un corazon mecánico, leales a sus convicciones, visionarias, etc. Después de tener el enorme gusto de platicar con Giuliano Mazzuoli descubrimos a un caballero encantador que ama la creatividad y la libertad de hacer lo que le apasiona en la vida. Este diseñador y empresario florentino tiene sus raices en sus origenes y sus valores familiares tradicionales, la forma que comparte sus vivencias es simplemente embriagadora. Él ha sabido encontrarle otro sentido a la relojeria, las formas se trasforman en una fuente de inspiracion para creaciones exclusivas que tienen alma y que, mejor aún, son reconocidas en el mundo entero. Su fascinacion con los bocetos de mecanismos de relojes dejados con sus ancestros han resistido a la prueba del tiempo quedándose inscritos sobre la paredes del ático.

Sus aptitudes las agradece a la enorme curiosidad con los instrumentos del taller de su abuelo, él decidio plasmar lo que sus ojos veian en lienzos de papel, para posteriormente crear productos novedosos, estéticamente atractivos y muy funcionales. Como un niño observo con asombro momentos genuinos y simples de la vida cotidiana que más tarde elaboro en su mente hasta convertirse en inspiracion creativa. Productos comunes como una libreta, una agenda e incluso los relojes se transformaron en obras de arte.  La pluma “Moka” con ejemplo, está inspirada en la silueta historica de la cafetera italiana.

Proveniente de una familia de relojeros, Giuliano Mazzuoli decidio recuperar esa importante herencia familiar, es asi como nace el Manometro (que significa manometro en italiano) y que surge de un objeto que proporciona las medidas de presion. Hoy, este reloj se ha convertido en un ejemplar obligado para los coleccionistas y conocedores de la lta Relojeria.

Conoce más de su coleccion aqui, en Referencia Relojera.