Girard-Perregaux expresa una vez más su pasión por el automovilismo. Por tercera vez consecutiva la casa relojera funge como partner de la espectacular WinteRace, una carrera de automóviles clásicos registrados hasta 1976 que tuvo lugar en los cautivantes paisajes de los Dolomitas, en Italia.

Del 28 al 3 de marzo, 50 equipos disputaron la gloria a través de un recorrido de 550 km en etapas de dos días. El equipo «Sisti-Gualandi» a bordo de un Lancia Aprilia de 1937 ganó la edición de este año. Además, se reconoció a «Sala-Sala» en un Porsche 356 C de 1964 como el mejor equipo padre-hijo.

 Cabe destacar la participación del equipo Girard-Perregaux «Valli-Bozzano», que logró el tercer lugar en un Porsche Boxster S 718 en la cuarta Porsche WinteRace, una categoría de Porsche moderno bajo las mismas reglas de esta competición.

Como socio de la WinteRace, la casa relojera recompensó con su emblemático Laureato de 42 milímetros, que destaca por su esfera negra y correa dedicada a esta carrera de regularidad.

Por otra parte, Girard-Perregaux aprovechó la ocasión para presentar por primera vez al público europeo su nuevo modelo Quasar, una obra maestra que toma el cristal de zafiro para la arquitectura de la caja, donde se revela el impresionante mecanismo Neo-Tourbillon Movement Under Three Bridges.