El reloj de agua o también llamado clepsidra, es un mecanismo utilizado para la medición del tiempo mediante el flujo regulado de algún líquido.

Las clepsidras datan desde el antiguo Egipto y se utilizaban en la noche, cuando los relojes de sol perdían su utilidad. Los egipcios utilizaban vasijas de cerámica con marcas en su interior para indicar los diferentes periodos nocturnos; estas se llenaban de cierta cantidad de agua que fluía, por un orificio en la base, a cierta velocidad determinada.

Otra civilización que también utilizaba los relojes de agua era la romana, con este medían el tiempo de los oradores en sus tribunales y campañas de guerra.