Lo nuevo de Chanel impone un nuevo canon estilístico, rompe barreras y convenciones. El concepto detrás de Code Coco ha devuelto al reloj de pulsera a sus raíces semánticas, un ejercicio que logra con suma facilidad, teniendo en cuenta que Chanel no es principalmente relojero ni joyero, sino una Maison de Alta Costura.

Code Coco es el resultado de esta reversión al concepto de reloj de pulsera: no es una síntesis de las dos ideas sino una yuxtaposición. En Code Coco, el reloj y la pulsera comparten protagonismo, en una asociación de iguales. El reloj y el brazalete conviven en una rara armonía visual y técnica.

El diseño es esencialmente un artículo de joyería para mujeres: una pulsera de acero con un motivo acolchado cruzado, que lo hace extremadamente flexible. El primer marcador del estilo de Chanel es que, a primera vista, Code Coco no tiene hebilla ni cierre. La pulsera presenta una superficie ininterrumpida a lo largo de toda su longitud, ofreciendo una perfección geométrica satisfactoria. Para sujetar el Code Coco, tiene que doblarse sobre sí mismo, de modo que la apertura al final del brazalete se traba sobre el dial.

El broche es, de hecho, el elemento central del Código Coco. Apareció por primera vez en la bolsa acolchada 2.55, creada por Mademoiselle Chanel en febrero de 1955. Las divisiones cuadradas en la pulsera son un eco del acolchado de la bolsa, y la esfera es una interpretación de su cierre. Al pivotear alrededor de su propio eje, el famoso broche desafía las convenciones, cubriendo el tiempo (cuando está vertical) o dividiendo el cuadrante en dos partes iguales, una con un diamante y la otra con las horas y los minutos cuando está horizontal. Code Coco está disponible en dos variantes, con un bisel liso o engastado en diamantes, ambos con una pulsera de acero y una esfera negra.