Desde su fundación en 1988, Frederique Constant ha ganado adeptos gracias a su filosofía de “lujo asequible”. En 2004, la Manufactura dio un paso importante al crear sus propios calibres. Ahora, la casa relojera debuta el movimiento FC-712 en su nueva creación: el Classics Moonphase Manufacture.

Este modelo destaca por su aspecto elegante y armónico. Se ofrece en tres versiones: en caja de acero inoxidable y dial plateado, caja de acero y esfera azul marino, o en caja de oro rosa con caratula plateada. Todas las versiones se extienden hasta los 42 milímetros de diámetro y cuentan con números romanos alargados y sofisticadas agujas.

Para sus funciones de fases lunares y fechador dispone de dos contadores situados a las 3 y 9 horas, respectivamente. Esto es posible debido al calibre FC-712, de cuerda automática con autonomía de 38 horas. El mecanismo en cuestión está basado en la serie de movimientos FC-700 de Frederique Constant, su rediseño tomó dos años de trabajo con el objetivo de albergar fases lunares y fecha en dos nuevos contadores. Su decorado perlado y el Côtes de Genève circular se pueden apreciar por el reverso de la caja hermética hasta los 50 metros.

El Classics Moonphase Manufacture se ajusta a la muñeca a través de una correa de piel de becerro tipo aligátor en tonalidad marrón oscuro, negra o azul, según el número de referencia.