El mundo de Cartier siempre nos sorprende con su deseo por descubrir, innovar, crear y agradar tanto a público femenino como masculino.

Su historia comienza en 1852 y no para, siempre con un paso adelante. Su compromiso se refuerza en 2001 con la construcción de una manufactura, un cuartel de sueños que demuestra una capacidad imparable para desarrollar sus propios movimientos. ¿Recuerdas el ID One? Es un claro ejemplo de lo que es capaz de hacer cuando el objetivo es dejar boquiabierta a coleccionistas y entusiastas por la alta y revolucionaria relojería.

En el 2010 aporta a la industria relojera el calibre 1904 MC, totalmente diseñado, desarrollado y ensamblado dentro de la manufactura.

Y podemos seguir con la lista que ha registrado Cartier en la historia de la relojería. Este año, deleita a los sentidos con el Calibre Diver, el primer reloj de buceo dentro de la Maison. Cuenta con el movimiento 1904 MC, mecánico de carga automática, pequeño segundero y calendario.

Un reloj extremo que acepta los desafíos con carácter y determinación. Asume las exigencias técnicas dictadas por la norma ISO 6425 convirtiéndose en un ejemplar fiable y seguro bajo el mar.

Bisel giratorio unidireccional, hermético hasta 300 metros, manecillas e indicador del control del tiempo en superluminova, ¿qué más se necesita?