Con este nuevo reloj femenino, bautizado como Quantième à Phase de Lune, Blancpain pone a sus relojes femeninos un toque de dinamismo y estilo contemporáneo, además de una de las complicaciones con más tradición y encanto en la alta relojería, las Fases de la Luna.

Con la posibilidad de adaptarlo a cinco distintos brazaletes: tres de caimán (rojo, azul noche y celeste); de avestruz blanco y satén negro, este guardatiempos femenino promete convertirse en el accesorio predilecto de aquellas mujeres apasionadas por la alta relojería, el lujo y la moda.

Con una esfera blanca mate, rodeada por un bisel engastado con 48 diamantes, el  Quantième à Phase de Lune de Blancpain despliega todo el saber hacer de la Manufactura con una indicador de Fases de la Luna realizado en zafiro. En este indicador de Fases de la Luna -complicación que se ha vuelto firma de Blancpain desde que la reintrodujo en la década de los 80-, se puede apreciar la fase lunar en turno a través de una ventanilla y un disco de 59 dientes que incluye dos ciclos completos de 29,5 días.

Además, las Fases de la Luna de Blancpain nos cuentan una anécdota: en la Luna sonriente, junto a su boca, se posa una mosca que, en el siglo XVIII en Europa, significaba una actitud alegre. Las damas de la corte utilizaban estas moscas como mensaje secreto para sus interlocutores y dependiendo de la posición de la misma, el mensaje podía cambiar radicalmente.

Siendo parte de la familia Villeret, el Quantième à Phase de Lune de Blancpain posee grandes destrezas mecánicas que lo elevan por encima de muchos relojes femeninos de su clase. En primera instancia, su movimiento mecánico de carga automática 913QL, está dotado con un volante en glucidur de regulación de oro y espiral de silicio. Este material en la espiral hace que el movimiento resista mucho más al choque y que no sea afectado por los campos magnéticos. El toque final o la decoración del movimiento en su masa oscilante, puede admirarse a través del cristal de zafiro en el fondo de la caja.