La subasta benéfica Only Watch recibirá por primera vez en su historia a la Manufactura Tudor,  quien para la ocasión decidió ofrecer una reinterpretación de su legendaria herramienta-reloj lanzada a mediados de los años 50, la Referencia 7923, conocida por ser el único reloj de inmersión de Tudor equipado con un mecanismo de cuerda manual y agujas tipo baton.

Renombrada como Black Bay One, esta creación de Tudor encarna los códigos estéticos y técnicos de la firma, reflejando un verdadero vínculo entre pasado, presente y futuro. Su antecesor, el Heritage Black Bay de 2012, fue galardonado en la categoría Revival del Grand Prix d’Horlogerie de Genève en ese mismo año.

Este año, para la subasta Only Watch 2015 organizada por la Asociación Monegasca contra las Miopatías y auspiciada por el Príncipe Alberto II de Mónaco, Tudor reinterpreta con total libertad a la Referencia 7923, tomando prestado el brillante disco negro de los años 60, ahora con marcadores con aplicación dorada para mejorar su definición

Con una caja agrandada de 41 milímetros (antes 37), el Tudor Black Bay One se atrapa en una caja de acero inoxidable con acabado pulido y satinado. Cuenta con un bisel giratorio unidireccional y su corona de cuerda, con tubo de aluminio anodizado, está grabada con la rosa de Tudor. Su movimiento asegura una reserva de marcha de 38 horas y su caja es hermética en hasta 200 metros de profundidad. Su apariencia se complementa con una correa de acero y se entrega con dos brazaletes adicionales de piel en tonos marrón envejecido y gris fábrica.