Jaeger-LeCoultre invitó a su embajador Benedict Cumberbatch a experimentar su expertise relojero a través de una clase magistral en su tienda insignia de Londres.

El actor pudo apreciar cómo Richard Phipps-Carter, uno de los relojeros más veteranos en Jaeger-LeCoultre, desmanteló el calibre 925 de la firma; posteriormente, guió a Benedict Cumberbatch para que lo ensamblara de nuevo a través un proceso exigente.

Richard fue muy entusiasta al compartir su savoir-faire conmigo”, dijo Benedict Cumberbatch después de la sesión. “Las operaciones delicadas exigen muchas horas de manipulación minuciosa, desde el grabado y el biselado realizado a mano, hasta el esmaltado, el engastado, el guilloqueado o el pulido de espejo. La precisión en el trabajo manual es fundamental porque ni los errores más pequeños se pueden eliminar”.

Mientras usaba el icónico Jaeger-LeCoultre Polaris Memovox, Benedict Cumberbatch examinó los diferentes componentes de un reloj, como el peso oscilante del Master Ultra Thin Moon Caliber 925 así como una selección de movimientos de la Manufactura expuestos en una vitrina de cristal en la tienda.

“Admiro a la gente que crea estos relojes”, dijo Benedict Cumberbatch. “He visitado la Manufactura de Jaeger‑LeCoultre en Suiza y es maravilloso ver su dedicación y meticulosidad”.

Situada en las montañas suizas del Jura, la Manufactura reúne 180 habilidades especializadas, 1250 calibres y 400 patentes. Generaciones de relojeros han dedicado su pasión a cada una de las referencias de Jaeger‑LeCoultre, dotándolas de precisión como artesanía.