Bell & Ross es sinónimo de creatividad e innovación, así lo constatan sus modelos que enmarcan perfectamente el concepto de alta relojería contemporánea. El año pasado, la firma sorprendió al mundo con el BR X2, una referencia que unió caja y mecanismo en un solo elemento para poder lucir al máximo el sofisticado movimiento en la muñeca.

Este año, Bell & Ross toma este concepto y lleva la transparencia al extremo. ¿El resultado? El impresionante BR-X2 Skeleton Tourbillon Micro-Rotor, una obra maestra moderna y precisa que supera los límites de su predecesor.

El calibre BR-CAL.381 con manufactura de la casa y forma cuadrada, se encuentra resguardado por dos placas de cristal de zafiro y una banda de acero mecanizado, creando de esta forma un solo elemento con total visibilidad.  Su delgado movimiento de solo 4.05 mm de grosor garantiza su inmejorable precisión gracias a su tourbillon volante colocado a las 6 horas.

Además, su esfera esqueletizada permite discernir la miniaturización del movimiento y cuenta con dos manos e indicadores aplicados en total sintonía con el concepto de la pieza. Este nuevo modelo de Bell & Ross se ofrece con una correa de caimán en tonalidad gris con hebilla desplegable. Su hermeticidad es de hasta 50 metros bajo el agua y encarna la idea utópica de Bruno Belamich, Director Creativo de la marca: «fusionar la caja y el movimiento en un solo componente para hacer que la caja desaparezca, dejando solo el movimiento visible».