La firma Reservoir encontró en los antiguos contadores su fuente de inspiración para ofrecer referencias dotadas de 3 complicaciones: minuto retrógrado a 240°, hora saltante e indicador de reserva de marcha. Con estas funciones y emulando los instrumentos de medición, la firma relojera ha creado modelos que se distinguen por su lectura del tiempo.

Después de su Longbridge British Racing que cautivó a la industria y de su debut en el Salón Internacional de Alta Relojería 2018, celebrado en México, Rerservoir se presentó en Baselworld 2019 con un nuevo modelo: el Hydrosphere.

Este diver, provisto con las 3 complicaciones que ya caracterizan a la firma, hace referencia a los manómetros de presión de los buzos mientras que revoluciona la estética de los relojes de buceo convencionales.

Cuenta con una caja de 45 milímetros realizada en acero 316L, su bisel giratorio unidireccional de cerámica incorpora doble graduación para facilitar la lectura del tiempo de las paradas de descompresión antes y después del retorno de la aguja retrógrada. Su hermeticidad de 250 metros es posible debido a su fondo atornillado y corona atornillada. También cabe destacar que posee válvula de helio.

Disponible con esfera negra, blanca o azul, y con un indicador de marcha en el centro para mostrar el funcionamiento correcto del reloj. Durante la inmersión, es altamente legible gracias a su lupa sobre la hora y a su recubrimiento con Super-LumiNova.

Las tres versiones del Hydrosphere, Blackfin, Blue Hole y Air Gauge, están empoderadas por el calibre ETA 2824-2, un movimiento automático con un módulo patentado y reserva de energía de hasta 37 horas.

Esta novedad de Reservoir se ajusta a la muñeca a través de un brazalete de acero con hebilla desplegable de lámina y sistema de extensión, o con una correa de caucho adicional; además, se ofrece en un estuche inspirado en las cajas estancas del instrumental del mundo de la marina.