Entre las novedades que presentó Rolex en Baselworld 2019 destaca la nueva versión de su emblemático modelo Sea-Dweller. Originalmente creado en colaboración con los pioneros del buceo profesional y decisivo para la conquista del mundo submarino. Su hermeticidad de 1220 metros en conjunción con su válvula de helio, proyectan a este reloj-herramienta como un referente dentro del mundo de la inmersión.

Para este 2019, el Oyster Perpetual Sea-Dweller se presenta en configuración Rolesor amarillo: carrura y elementos laterales en acero Oystersteel, mientras que bisel, corona y parte central del brazalete con oro amarillo de 18 quilates. Otro de los cambios notables es su inscripción «Sea-Dweller» en color amarillo sobre la esfera, anteriormente aparecía en rojo.

Su robusta caja con arquitectura Oyster se extiende hasta los 43 milímetros de diámetro y ofrece una resistencia bajo el agua de 1220 metros. El bisel giratorio unidireccional posee un disco Cerachrom con graduación de 60 minutos en cerámica negra, un elemento útil durante las actividades submarinas.

Tanto índices como agujas ofrecen una alta legibilidad incluso en la oscuridad debido a su recubrimiento Chromalight, una luminiscencia azul de larga duración. El dial también cuenta con fechador ubicado a las 3 horas y por debajo del lente Cyclops.

En su interior alberga el calibre 3235, un movimiento automático por rotor bidireccional Perpetual. Este mecanismo certificado como Cronómetro Superlativo, confiere una reserva de marcha de hasta 70 horas y una precisión de –2/+2 segundos al día.

El nuevo Oyster Perpetual Sea-Dweller se ajusta a la muñeca con el característico brazalete Oyster de 3 eslabones, con cierre de seguridad Oysterlock y sistema de extensión Rolex Glidelock.