Ha comenzado una edición más de Baselworld, el evento relojero más destacado donde las firmas de mayor prestigio introducen sus novedades. Como cada año, Rolex sorprende con nuevos modelos y en esta ocasión hace lo propio con el nuevo Oyster Perpetual Cosmograph Daytona. Una referencia mítica dentro y fuera del automovilismo que el año pasado cautivó a los entusiastas con su bisel de arcoíris y oro Everose.

Ahora, Rolex toma el oro amarillo de 18 quilates para la caja de 40 milímetros con arquitectura Oyster. La escala taquimétrica del bisel se sustituye por 36 diamantes talla trapecio. La corona, por su parte, cuenta con el sistema Triplock que contribuye a reforzar la hermeticidad de 100 metros de este Cosmograph Daytona.

Su esfera lacada negra presenta oro amarillo de 18 quilates con un engaste de 243 diamantes. La lectura del tiempo se visualiza a través de agujas recubiertas con Chromalight, números arábigos (15, 30 y 45) y ocho diamantes con engaste chatón en oro amarillo como índices.

El pequeño segundero ubicado a las 6 horas presume tonalidad champagne con borde negro y con la misma configuración los contadores de cronógrafo, dispuestos a las 3 horas para los minutos y a las nueve en punto para las 12 horas.

Estas funciones están garantizadas por el calibre 4130, un movimiento de cronógrafo con remonte automático por rotor Perpetual. Este mecanismo con 72 horas de autonomía cuenta con espiral Parachrom azul, realizada con una aleación paramagnética exclusiva que otorga mayor precisión que una espiral convencional en caso de golpes. Además, cuenta con certificación de Cronómetro Superlativo, redefinida por Rolex desde el 2015.

La nueva versión del Cosmograph Daytona incorpora brazalete Oysterflex, compuesto de láminas flexibles con aleación de titanio y níquel, revestida de elastómero negro y cojines internos. La sujeción óptima en la muñeca está garantizada por el sistema de seguridad desplegable Oysterlock en oro amarillo de 18 ­quilates.