Bovet 1822 le rinde homenaje a la cultura china a través de un par de creaciones que presumen su habitual artesanía. Los Amadeo Fleurier 43 celebran el estrecho vínculo que sostiene la Maison con el país asiático, una relación que se remonta al siglo XIX.

Las piezas en cuestión cuentan con cajas convertibles que permiten a sus propietarios admirar el modelo en forma de reloj de pulsera, de mesa o bolsillo. La caratula en esta ocasión funge como lienzo donde se presume un dragón pintado a mano sobre nácar, un trabajo que requirió alrededor de cien horas por cada obra.

Para la lectura del tiempo cabe destacar sus dos agujas tipo serpentine con punta de flecha, las cuales corresponden al mismo material de la caja: oro rojo o blanco. Ambas versiones son únicas y ostentan el Dragón Rojo o Dragón Dorado.

Su calibre 11BA12 de remonte automático garantiza sus funciones y una reserva de marcha de hasta 72 horas. Se ofrecen con una correa aligátor y una estanqueidad fijada en 30 metros, una hermeticidad adecuada para el tipo de la pieza.