En 1967, uno de los mejores relojes para el buceo profesional de la marca suiza del Alta Relojería, Rolex, era un un Oyster Perpetual Sea-Dweller. Este reloj llegó a convertirse en toda una leyenda debido a su gran hermeticidad a los 1220 m, su bisel hecho de cerámica con visualización luminiscente y su patentada válvula de helio hicieron de este reloj un pionero en su rubro.

Este 2014 Rolex decide reintentar a la leyenda, como resultado tenemos al Sea-Dweller 4000, un reloj que guarda todo el espíritu del modelo del 67, desde su bisel cerámico, la visualización lumiscente de gran duración, la hermeticidad que guarda la característica caja Oyster hasta su brazalete ajustable con cierre de seguridad. Todo esto equipado con el Calibre 3135, un movimiento mecánico de cuerda automática con visualización de la fecha completamente desarrollado y manufacturado por Rolex.