“Una sucesión de eventos es un tren desenrollando sus rieles delante de sí mismo. El paso del tiempo es un río que se lleva sus orillas junto a él”. Esas dos frases de la centenaria novela de Roberto Musil “El Hombre sin Cualidades” ofrece la descripción correcta de la situación en Alemania en el otoño de 1990. El año de la reunificación trajo consigo nuevas oportunidades a la vez que una profunda sensación de incertidumbre. El cambio era tomar la decisión correcta en el momento preciso.

Esto también se aplicó a los planes de Walter Lange para un nuevo comienzo de A. Lange & Söhne después de la caída del Muro de Berlín. No había guías de “cómo hacerlo”, sino que fueron necesarios enfoques e ideas totalmente nuevos. El 7 de diciembre de 1990, la imaginación, el coraje y la determinación culminaron con el establecimiento de la nueva Manufactura Lange y cuatro años después con el magnífico lanzamiento de su primera nueva colección. Después de tan exitoso inicio, la empresa evolucionó de forma sistemática y sostenible. Pero sobre todo, fue capaz de preservar el concepto inicial de los primeros días y construir su futuro a partir del impulso de ese momento.

Elevado al estatus de icono, el LANGE 1 contribuyó aún más al ascenso de la empresa sajona. Además, con el lanzamiento al mismo tiempo del TOURBILLON “Pour le Mérite” con su transmisión por cadena y caracol, A. Lange & Söhne se posicionó como un contendiente de primer nivel en el sector de la Alta Relojería. En 2003, cuando comenzó a producir sus propias espirales del volante, Lange dejó huella en la relojería mundial al demostrar su intención de persistir y mantenerse a través de sus conocimientos técnicos.

La espiral del volante es el controlador de la frecuencia de un reloj y determina su precisión. Siempre está en movimiento. El pequeño pero crucial componente se convirtió en el talismán de la manufactura. “Nunca detenerse” es el mensaje que deja. Para el CEO de Lange Wilhelm Schmid, significa que “estamos en la búsqueda constante de la innovación y las mejoras, porque eso es lo que se requiere para ampliar aún más nuestra posición de liderazgo”. A. Lange & Söhne constantemente inspira al sector de la relojería de precisión con complicados y refinados enfoques de diseño. El primer gran fechador en un reloj de producción continua fue seguido por otras piezas que se convirtieron en hitos: el mecanismo de Zero-Reset, un cronógrafo con doble rattrapante, un calibre con cuerda para un mes con un escape de fuerza constante patentado, el primer dispositivo con parada para los segundos para un Tourbillon, los numerales saltantes precisos, una sub-carátula con fase lunar orbital y, por último, la primera combinación de numerales saltan- tes con repetición decimal de minutos.

Veinticinco años después de ser restablecida, A. Lange & Söhne se presenta como una marca que no tiene intención de detenerse, sino que ve en la relojería de precisión un desafío constante.