Es el premio más renombrado en la industria de la Alta Relojería y que año con año selecciona a las mejores piezas en distintas categorías. Un jurado de expertos cuidadosamente seleccionado, otorga a las mejores creaciones un título pocas veces superado en la industria.

El galardón principal de esta edición del Grand Prix d’Horlogerie, el “Aiguille d’Or”, fue para el Chronomètre Ferdinand Berthoud FB 1 de la Manufactura del mismo nombre, llamada así en honor al maestro de la relojería Ferdinand Berthoud, creador de los relojes marinos del siglo XVIII que guiaron a la armada naval francesa durante la expansión de su imperio.

Después está el Ladies’ Watch Prize, que fue entregado al Limelight Gala Milanese de brazalete de la Manufactura Piaget. Dentro del rubro femenino pero avanzando a los terrenos de la mecánica, el premio fue para el Cat’s Eye Tourbillon Gold Bridge de Girard-Perregaux.

En las categorías masculinas, el Mejor Reloj de Hombre fue el 1941 Remontoire de Grönefeld; mientras que el premio al Mejor Cronógrafo fue para la pieza de Montblanc 1858 Chronograph Tachymeter Limited Edition. El galardón para Mejor Tourbillon se entregó a la pieza de Girard-Perregaux, La Esmeralda Tourbillon, y la Legacy Machine Perpetual de MB&F recibió el reconocimiento al Mejor Reloj de Calendario.

La Excepción Mecánica del Grand Prix d’Horlogerie fue para el repetidor de minutos Royal Oak Concept Supersonnerie de Audemars Piguet, mientras que el Reloj de Viaje predilecto por el jurado fue el Fabergé Visionnaire DTZ. El premio “Petite Aiguille” se entregó al Heritage Black Bay Bronze de Tudor y el mejor Reloj Deportivo al Eberhard & Co. Scafograf 300. La Maison Chanel obtuvo el premio a Mejor Reloj Joya con su Secret Watch “Signature Grenat” y Piaget el premio de Oficios Artísticos con el Protocole XXL “Secrets & Lights” Venice Micro-Mosaic.

El público también tuvo la oportunidad de votar a su pieza preferida y entregó el Public Prize al Czapek Genève, 33 bis Quai des Bergues. El premio dedicado a los mejores reediciones de una leyenda relojera, fue para el TAG Heuer “Heuer Monza Chronographe”.